09 enero 2008

Las cifras no mienten

Siguiendo con las reflexiones sobre hechos recientes que arrojan luz sobre las mentiras a que nos tienen acostumbrados por estas tierras, un amigo me llama la atención sobre un informe difundido recientemente según el cual la Copa América había supuesto grandes beneficios para la Comunitat Valenciana. Sin ir más lejos, el diario El País (en Valencia ningún medio ha puesto en tela de juicio el fiasco de la competición por miedo a quedar fuera del pastel publicitario administrado por Ayuntamiento y Generalitat) se hacía eco de la misma en una noticia que titulaba La Copa del América benefició a la economía en 2.724 millones, y subtitulaba: "El Consell vincula al evento 73.859 nuevos empleos de 2004 a 2007".

Tomando por ciertos estos datos, que provienen de un informe cocinado ex profeso -por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas- para más gloria del propio Consell, sólo habría que contrastarlos con los últimos datos de empleo para poner en evidencia la gestión del gobierno de Francisco Camps en la Comunitat. Pues, como también ha salido en la prensa (y cito a un periódico de dudosa animadversión con el actual gobierno valenciano como El Mundo), "el paro aumentó en la Comunitat un 10,68% el pasado 2007", situando a la valenciana, con más de 20.000 nuevos parados, como "la segunda comunidad con un incremento mayor del desempleo, sólo por detrás de Andalucía". ¿Hay motivo pues para la alegría? ¿Significa esto que sin el desembolso de la Copa América la Comunitat lideraría en solitario y con diferencia sobre sus seguidores el ranking de desempleo en España? ¿Es este el modelo que Rajoy quiere exportar al resto del país? ¿O será, como siempre, culpa de Zapatero?

Por lo pronto Camps se reunió ayer con la patronal valenciana para, en un gesto radicalmente contrario al que mantiene su partido en España (al que la prensa nacional no ha prestado atención, eso es lo que pinta esta comunidad), mandar un mensaje de que la economía en el país va bien y que la economía española no padece un cambio de ciclo. Claro, si fuera mal, por la parte que le toca, él sería el peor gestor.

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