07 diciembre 2007

Condenados a la Copa América

Imagino que los valencianos que se asomen por aquí estarán al corriente (en la medida que es posible comprender semejante esperpento organizativo) de los dimes y diretes que están manteniendo desde hace unas semanas el propietario actual de los derechos de la Copa América y uno de sus copmpetidores. Litigio que ha puesto en suspense la fecha y el modo en que se celebrará la próxima edición de esa competición privada de vela, por la que los valencianos (Comunitat 40%, Estado -seguramente extraído de otra partida de nuestros presupuestos que no se destinará a otra cosa- 40% y Ayuntamiento el resto) íbamos a pagar 130 millones de euros con el fin de que se celebrara en Valencia.

Saltándome los detalles del litigio, el panorama que ha dejado es el de un posible duelo entre el barco del actual organizador -el Alinghi- y el de su oponente norteamericano, el Oracle, que en caso de ganar, sería el que determinaría dónde se realizarían las siguientes ediciones de la Copa América. No obstante, en unas declaraciones que los medios locales -los únicos que prestan atención a esta bobada- han recogido con entusiasmo, el patrón del barco norteamericano ha manifestado su intención de que, en el caso de ser ellos los vencedores, la 34 edición de la prueba también tenga lugar en Valencia. Lo que no destacan los mismos medios es la letra pequeña: siempre que se siga pagando la misma pasta por ello que ya cobra el patrón del Alinghi por celebrar la próxima aquí.

Y es que una cosa es evidente. Sobre la faz de la tierra no hay un Ayuntamiento -y unos ciudadanos que lo respaldan- tan ingenuo como el de Valencia para pagar tanto por tan poco. Entonces, ¿para qué buscar más?.

Mientras, como recoge hoy un periódico gratuito, la dársena construida para la prueba que acabó hace unos meses, lo más importante que ésta legaba a la ciudad, se muere de asco por una mala planificación y diseño y una nefasta gestión. ¿Qué ha de pasar para que los valencianos reaccionemos de una vez ante tanta mentira? ¿O es que somos tan idiotas como todo parece indicar? ¿Por qué no salimos a la calle -como en Salamanca, qué envidia- y pedimos que esos 130 millones se dediquen a cosas realmente necesarias? ¿Estamos condenados a la Copa América?

Hoy en Metro.

PD: Una aclaración que no debería ser necesaria, pero que añado por si alguien no entiende el motivo de por qué esto lo digo yo y no los medios de las diferentes tendencias de mi ciudad. Es sencillo: yo no temo que por denunciarlo me vayan a quitar parte del pastel publicitario que se empleará para patrocinar la prueba cuando llegue el momento y sí todos los medios, incluidos los que denuncian otras irregularidades y despropósitos de nuestros gobernantes. Es lo que hay.

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