09 octubre 2007

El día de Ikea

A punto está de concluir el 9 de octubre, fecha marcada en el calendario como la festividad de la Comunitat Valenciana. El por qué de la elección de este día y no otro es que tradicionalmente se ha señalado esta fecha como aquella en la que Jaume I, rey de la Corona de Aragón, entró hace ya casi ocho siglos en la ciudad de Valencia dentro de la reconquista para sí de estas tierras bañadas por el mediterráneo.

Que yo sepa, la aportación diferencial de aquel hecho y que le otorga el toque de distinción necesario para toda fiesta identitaria, es que vino acompañado de la repoblación de la zona por los vencedores del norte, que trajeron consigo a estas tierras sus leyes, sus costumbres y su lengua, además de proporcionar un grado de soberanía a ellas que nunca antes habían disfrutado, y que luego los borbones les arrebatarían durante la guerra de secesión.

Bueno, pues las autoridades locales hoy han sacado a pasear las banderas y han comentado -preferiblemente en castellano- a los cuatro vientos lo orgullosos que están de ser valencianos. No obstante la jornada se ha redondeado con la concesión de la Alta Distinción de la Generalitat al Rey Juan Carlos -que no ha asistido a recogerla, imagino que porque tendría la agenda muy apretada (la verdad es que no me interesan los motivos lo más mínimo)-, heredero precisamente de la dinastía que acabó con lo que hoy en cierto modo se celebra.

Paradójicamente, este 9 de octubre se ha iniciado en Frankfurt una nueva edición de su Feria del Libro, la más prestigiosa del mundo, que ha decidido dedicar su eje temático principal a la literatura en lengua catalana (difícilme
nte podrán encontrarse muchos precedentes de este tratamiento a una lengua sin Estado). No obvia señalar -porque hay mucho ignorante por ahí- que esta lengua es se habla básicamente en Cataluña, las Islas Baleares y la Comunitat Valenciana, con sus diferentes rasgos dialectales, y que se extendió por estos territorios precisamente en la reconquista que hoy se conmemoraba. Haciendo honor de nuevo a su apego y defensa de los signos identitarios, la Generalitat Valenciana, a través de la Conselleria de Cultura, no ha hecho nada (sólo la Academia Valenciana de la Lengua y mínimamente) para impulsar la literatura escrita en valenciano, a sus autores valencianos y a las empresas valencianas que la impulsan.

Como comprenderán, ante el acto de hipocresía en que se convierten cada año -vamos a más- las celebraciones institucionales del 9 d'Octubre, es normal que los habitantes de la Comunitat pasen cada día más del tema y se dediquen a hacer algo tan valenciano como coger el coche e irse a Ikea. Todo sea por el mueble. Valenciano, por supuesto.


Hoy en 20 Minutos

FESTIVAL DEL HUMOR

Como lo leen. Obviamente el diario Levante no podía titular de otro modo la entrevista que hoy le ha dedicado. Si todavía hay algún ingenuo -los hay a pares- que todavía no sepa de quién es la culpa de que los catalanes reciban lo que reciben del Estado y los valencianos no tengan la misma consideración, ahí lo tienen. Se ha retratado -a él y a su partido- él sólo.

APÉNDICE 10 Octubre. 9:55 AM

Para los curiosos, el motivo que impidió ayer al Rey Juan Carlos acudir a la Comunitat lo apunta hoy el gratuito Qué! Se podría hacer hasta un chiste.

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