18 septiembre 2007

Prorrogando los problemas

Zapatero será un tío encantador. ¿Guapo?, ¿inteligente?. No lo sé. Pero de izquierdas, de izquierdas seguro que no es. Hoy ha dado un nuevo paso para demostrarlo tras aquella ofensiva -para la inteligencia- medida que fue establecer el regalo de 2.500 € de las arcas del Estado por hijo nacido en España; un país en el que muchísimas familias son capaces de gastarse más de 2.000 euros en un televisor (si puedes invertir ese dinero en una tele, que el Estado te regale dinero no deja de ser un acto obsceno).

Y es que -volviendo al tema, que me caliento- hoy ha anunciado una serie de medidas que, supuestamente, apuntan a lo que él entiende que es una solución para el problema de la vivienda. Entre ellas, la principal es dar 210 € al mes a los jóvenes con edades comprendidas entre los 22 y los 30 años y con ingresos que no superen los 22.000 € (ojo, eso son más de 1.800 euros al mes, lo que se considera ahora un sueldo bajo, aunque el 99% de los menores de 30 años no hayan visto ese dinero en su nómina ni en sueños). Por otro lado, como no, se incentivará el alquiler con ayudas fiscales para los arrendatarios (entre otras medidas).

Así, haciendo un resumen rápido (se ve a simple vista), Zapatero, en lugar de castigar la especulación con un bien de primera necesidad como la vivienda, la mantiene e incentiva ofreciendo a los especuladores la posibilidad de pagar menos impuestos si alquilan los pisos en su propiedad (la mayor oferta de viviendas rebajaría el precio del alquiler, pero eso está por ver y es una decisión, la de poner las vacías en circulación, que se sigue dejando en manos de los especuladores). Mientras, por otro lado, gasta aún más fondos públicos, que seguramente beneficiarán a algunos que realmente lo necesiten, pero también a muchos -si ganas más de 1.000 euros al mes deberías buscarte la vida para alquilar como hace todo el mundo- que realmente disponen de efectivo para vivir holgadamente (si no se gastan la pasta en televisores de 2.000 euros o en tunear el coche, obviamente). Fondos públicos que, finalmente, van a parar a los especuladores e, indirectamente, a la construcción de nueva vivienda, a pesar de que se roza ya el 50% de vivienda vacía (en Valencia, y seguramente en media España, se supera ya en muchas zonas).

Eso sí, la crisis en las arcas públicas o el inevitable crack en el mercado inmobiliario y su consiguiente repercusión en la economía del Estado, ya se los encontrará otro dentro de unos años. Porque desde luego, esto no supone más que la autoconcesión de una pequeña prórroga. No obstante, ése no será ya problema de Zapatero.

PD: Rajoy ha señalado que las medidas de Zapatero son claramente "electoralistas" -obviamente, por ridículo que nos parezca, tienen esa intención-. Lo malo es que también las ha calificado de "parciales". Además de rebajar los impuestos (cuando el Estado necesita dinero, la mejor solución para este hombre es que ingrese aún menos) y financiar a los hipotecados (claro, lo lógico después de recaudar menos dinero, es repartir el poco que se tiene a los que se supone que debían tener dinero para sufragar sus compras), seguramente para Rajoy habría que dar subvenciones también a los que cobran hasta 3.000 euros al mes e incentivar aún más la construcción. "Guatepeor" le llaman.

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