28 septiembre 2007

Mañana tenemos una cita

Los que amamos las raíces de Valencia y queremos conservar su patrimonio, los que creemos en la justicia y el derecho, o, simplemente, aquellos a los que no nos gustaría que nos hicieran lo mismo ni a nosotros ni a nuestros familiares, todos estos, tenemos mañana una nueva cita en el Cabanyal.

Y es que mañana, aunque vengan desarrollándola desde hace unos días, culminará simbólicamente una nueva acción de buena parte de los vecinos del Cabanyal para llamar la atención sobre el ataque y la extorsión que están sufriendo por parte del Ayuntamiento de la ciudad.

Un ataque y una extorsión iniciadas hace ya casi una década, cuando Rita Barberá expresó su deseo de realizar una avenida por donde ahora hay viviendas de un barrio centenario y de características únicas. Un deseo que, al encontrarse con el rechazo de la ley, el consistorio trató de imponer por la fuerza de la extorsión, abandonando la zona e impulsando su degradación (permitiendo que la delincuencia campara a sus anchas en la zona e incluso redirigiéndola hacia allí) para que sean los mismos vecinos los que acaben huyendo de sus casas y vendiéndolas -a una empresa impulsada por el Ayuntamiento- para su derribo por precios notablemente inferiores (hasta 10 veces) a los que establece el mercado.

Pero algunos vecinos (muchos, para suerte de los valencianos que amamos las cualidades únicas de este barrio marinero) todavía resisten, esperando que el Tribunal Supremo dicte sentencia, seguramente contraria a Rita Barberá y su derribo. Y frente al injusto tratamiento del consistorio, necesitan nuestra ayuda, recibir el aliento y el apoyo de sus vecinos, ya que cualquiers podría ser víctima del siguiente capricho.

La de mañana, la simbólica rehabilitación de un solar por parte de los vecinos ante el abandono de su verdadero responsable que no es otro que el Ayuntamiento (la ley obliga a que los solares de un derribo estén vallados y limpios, pero aquí la corporación municipal del Partido Popular permite que no sea así para que las ratas y la suciedad empujen a los vecinos a claudicar), es otra acción más de los vecinos. Pero no es sólo eso, es una nueva demostración de fuerza y de fe, y también de amor a un barrio y a una ciudad que sus gobernantes, pasando por encima de la ley y con los métodos más viles y carroñeros, tratan de destrozar.

Mañana yo estaré allí.

PD: La acción de limpieza del solar, ubicado en los números 71-73 de la calle San Pedro -frente a la calle Pescadores- terminará mañana sábado por la mañana y tendrá su culminación festiva a las 12 horas del mediodía con un almuerzo popular.

Arriba, estado de degradación del solar ubicado en medio de las fincas que el Ayuntamiento quiere expropiar a sus propietarios sin el amparo de la ley. Sobre estas líneas, pintada aparecida en el mismo solar que ahora los vecinos limpiarán, a pesar de ser responsabilidad del consistorio, con su propio dinero y esfuerzo. Esto sucede en la "idílica" Valencia de 2007.
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