26 septiembre 2007

Hasta aquí llegó el victimismo

Qué más nos gustaría a los valencianos sensatos (yo, como Rajoy, me otorgo a mí -y a los que piensan como yo- las buenas cualidades), aprovechando que ahora están a punto de cumplirse los cincuenta años de la riada que asolo Valencia, se parafraseara esa frase que hemos visto en multitud de ocasiones en señales indicando la altura a la que llegó aquél desastre, para marcar también el tope del desastre que ahora vivimos en forma de victimismo por parte de nuestros gobernantes. Esto es: hasta aquí llegó el victimismo, o lo que es lo mismo, hasta aquí el gobierno autonómico utilizó y culpó al gobierno central de otro partido para camuflar sus propios errores.

Obviamente, no caerá esa breva, y se seguirá repitiendo la consigna de que la culpa de males que se arrastran desde hace lustros (incluso cuando el PP gobernaba en Valencia y Madrid) o son de plena competencia del gobierno autonómico (como todos los que afectan a la Sanidad y la Educación), son culpa de Zapatero. Y seguirá siendo así, porque ni siquiera ahora, cuando se han aprobado los presupuestos más altos (no digo los mejores, yo no valoro) de la historia para la Comunitat Valenciana, nuestros gobernantes y sus voceros han mostrado el menor gesto de simpatía. Pero la realidad está ahí en forma de cifras:

"El Gobierno de Zapatero invierte 1.500 millones más en cuatro años que Aznar en dos legislaturas"

"Más dinero para todo"

"Solbes confirma que la valenciana es la comunidad que más crece en inversiones"

"El AVE se erige en la segunda prioridad estatal pese a que la inversión baja un 22%"

Luego cada uno puede verlo como quiera, porque sí es cierto que la Comunitat sigue recibiendo, como siempre, menos de lo que aporta al Estado, pero eso es al fin y al cabo lo que firmaron PPCV y PSPV en nuestro "ejemplar" nuevo Estatut: ofrecer, como bien dice nuestro himno regional, "nuevas glorias a España". Por lo tanto no es sorpresa ninguna: si los valencianos querían ponerse en plan egoísta podían haber votado nacionalista, que opciones hay. Y respecto a lo del millón de habitantes "nuevo" que argumenta Gerardo Camps para reclamar más dinero al Estado, parece mentira que se atreva a afirmar que ese millón -no sé de dónde se han sacado esa cifra- llegara justo cuando Aznar perdió el gobierno y no escalonadamente, lo que justificaría que al ex presidente le permitieran sus compañeros del PP en les Corts que sablara a los valencianos legislatura tras legislatura.

Pero no lo hicieron, y el que quiere, les ve el plumero. Y es que los presupuestos podrán ser mejores o peores, pero lo que sí demuestran es una cosa: que con gobiernos de distinto signo en la Comunitat y en el país, los valencianos salimos ganando.

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