04 julio 2007

Vaya día

  • Mucho ordenador, mucho coche, mucha radio. Creo que en mi vida había escuchado una parte tan extensa del Debate sobre el estado de la Nación como hoy. Sinceramente, no soy muy fan de ese invento atribuido a Felipe González que no es más que una puesta en escena, en versión extendida, del triste espectáculo del "tú dijiste, yo haré" al que nos someten las dos fuerzas políticas mayoritarias en este país; espectáculo al que ya saben que cada vez presto menos atención. Fíjense, han comparecido hoy también CiU y ERC y nadie sabe como ha sido (y eso que los partidos minoritarios son los únicos que suelen proponer cosas de interés o cercanas a los ciudadanos en este tinglado).

    El caso es que Zapatero salió por la mañana con el cinturón de campeón y unos kilitos de más. Se le notaba demasiado confiado y pagado de sí mismo, hablando de una España de ciencia ficción. Todo parecía apuntar a que al aspirante podría dar la sorpresa. Pero no, fue salir Rajoy y enseñar el mismo golpe en los dos primeros intentos, para comprobar que el gallego sólo sería un vulgar sparring para el castellano leonés, que tras zafarse dos veces hacia la hemeroteca para señalar la hipocresía del "potro de los hilillos", acertó a lanzar una serie de golpes que acabaron con el gallego besando la lona.

    Rajoy no fue oponente para Zapatero, que simplemente se mostró como lo que era en 2004: el menos malo de los dos (con diferencia). Hoy lo ha vuelto a demostrar anunciando la medida de que el Estado pagará 2.500 € por cada niño que nazca en una familia residente en España. Vamos, una medida que como decía Rajoy medio enfurruñado, "les habían robado". Y es que bien podría haberla tomado el PP, porque de socialista tiene bien poco repartir el dinero del estado por igual entre los que ya tienen de todo y los que no poseen nada. Después de escucharles todo el día, ninguno contará con mi voto.

  • Y todo eso sucedía mientras en Valencia se disputaba la que a la postre sería la última regata de la Copa América. Sí, el defender suizo ha vencido y se ha llevado la Copa de las Cien Guineas. ¿Ya? Se preguntarán. Pues sí, la Copa América ya se ha acabado. Esta tarde, a última hora, bajé al paseo marítimo, junto a la entrada del Port America's Cup, y vi como una unidad móvil de una televisión sueca preparaba una conexión en directo para retransmitir el ambiente tras la victoria. La locutora estaba estupefacta, porque parafraseando a Rajoy, allí "no estaba ni el tato". Nuestros gobernantes nos vendieron que esto iban a ser "nuestras olimpiadas", pero el tranvía llegaba vacío al puerto y el interior parecía tan muerto como cualquier día de entre semana.

    La Copa América ha sido un timo, pero ya saben, hay timados que se resisten a aceptar la ingenuidad que les llevó a ser víctimas de la trampa. Para ellos mañana la prensa local ubicará en sus portadas alguna foto de la victoria y les contará que Valencia fue el ombligo del mundo, pues al fin y al cabo es la mentira que les han vendido durante meses. Y los más críticos tampoco dirán mucho; quedan cuatro años de mandato del PP en la Comunitat y son muy pocos los que se arriesgarán a perder la propaganda institucional.

    ¿Que soy negativo? ¿Que no valoro los logros de la Copa América? Sí, Valencia dispone ahora de una barbaridad de hoteles de lujo y de una nueva zona de pubs en el puerto, ah, y han limpiado la playa por fin (esto último lo celebro de veras). Decía el titular de un despiece de Las Provincias ayer lunes que "Valencia necesitaba esto. Somos la envidia". No obstante sólo hay que mirar las ediciones electrónicas de la prensa nacional -no ya internacional- para ver que la Copa América casi no aparece ni en las portadas, y si lo hace está bien escondida. Y es que Valencia no es la envidia de nadie, al menos no por una competición que a penas importa a cuatro gatos. Creer lo contrario no es de ingenuos, es de tontos. Y algo me dice que de un tiempo a esta parte ésa, la de que los valencianos somos una pandilla de tontos, es la imagen que estamos exportando. Enhorabuena.

  • Ah, y VicentB se ha asomado de nuevo a Vent d Cabylia. No todo iba a ser malo.

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