16 julio 2007

Rajoy. Todo al negro.

"Debe de ser duro escribir los editoriales de ABC cuando la realidad se empeña en desmentirte. Después de meses de andar sosteniendo que ETA está más fuerte que nunca gracias a la complicidad del Gobierno, una cascada de detenciones de terroristas deja en evidencia a los profetas del apocalipsis.

Hubo un tiempo en que todas estas operaciones policiales eran saludadas --además de con la lógica satisfacción-- con la convicción de que las fuerzas de seguridad estaban ganando la batalla contra ETA. Ahora los éxitos dejan a Rajoy pensativo y perplejo. Lo único que se le ha ocurrido decir es que cree que es "milagroso" que estas detenciones puedan producirse ante la "confusión" generada por el Gobierno. Como si los policías consultaran cada mañana los periódicos antes de ir a trabajar para comprobar que las manifestaciones públicas de los ministros son aceptables. Lo siento, inspector, hoy no voy a la comisaría. Las declaraciones de Rubalcaba me han hundido. Voy a esperar a la rueda de prensa de Zaplana a ver si así se me recompone el cuerpo."

Ése es el principio de La Policía le juega una mala pasada al PP, una de las últimas entradas de Íñigo Sáez de Ugarte en su blog Guerra Eterna. El artículo va en la línea del que también hace unos días publicó Javier Ortíz bajo el título El Milagro de Rajoy: señalar cómo al Partido Popular se le desmonta un eje fundamental de su oposición en esta legislatura, la de que con el gobierno del PSOE y la tregua ETA se había debilitado. Algo que a todas luces (viendo como caen día a día nuevos cachorros etarras recién salidos del cascarón) es falso.

Pero Rajoy se lo jugó todo al negro. Hagan si no memoria: Si le quitas la tregua de ETA, la conspiración del 11M, el catecismo, las hamburguesas, el tabaco y el vino, ¿qué alternativa ha ofrecido al gobierno de Rodríguez Zapatero? Seguro que no quitará los malditos 2500 euros por niño recién nacido. Tomando prestado el inicio del artículo de Ugarte, debe ser duro ser simpatizante del PP y que las esperanzas de repunte electoral de tu partido pasen por una demostración de la barbarie de ETA. Pero también lo es, para el ciudadano imparcial, que la principal alternativa de gobierno de nuestro país ofrezca tan pobre y macabro bagaje. ¿Nos merecemos tan poco?

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