28 julio 2007

¿Por qué será?

Ya de entrada he de decirles que yo estas cosas del paro, la encuesta de población activa y demás, no me las creo mucho. Aún recuerdo cuando, todavía en el instituto, mis progenitores me mandaron a apuntarme al paro aunque estuviera estudiando, "porque así vas cogiendo antigüedad" (¿a alguien le sirvió eso de algo?). Claro, entonces apuntarse al paro era libre y todos contábamos. Había estudiantes a montones, amas de casa y demás personal sin interés inmediato en entrar en el mercado laboral, lo que hacía que la cifra fuera quizás superior a la real. Luego llegó el día en que para seguir apuntado había que pasar revista cada tres meses y no les voy a contar cómo bajó aquello.

Entonces fue un éxito del gobierno, y lo fueron también los descensos motivados por las siguientes medidas similares, así como cada uno de los que se producen periódicamente debido a que el sector servicios o la construcción demandan más mano de obra. Por eso les digo que yo esas encuestas no me las creo mucho. No obstante ahí están y, si no se ha producido alguna modificación como la comentada que haga variar notablemente sus cifras, al menos sirven para determinar cómo está el patio. Y lo que dice la última es que el paro ha bajado en el último trimestre en 91.000 personas, situándose en el 7'95%, la tasa más baja de desempleados, dicen, desde 1978 (que imagino que se medía de otra manera, aunque eso no lo dicen en ningún sitio).

Lo sorprendente de esta última encuesta, y aquí viene lo gracioso (aunque gracia no tenga ninguna), es que el paro ha descendido en toda España menos en la Comunitat Valenciana, donde ha aumentado en 6.900 personas en el último trimestre (29.000 más que el año anterior). ¿Y cómo puede suceder eso en la locomotora de España -eso dicen los gobernantes de aquí, aunque también se lo he oído decir a los de Murcia, que se gastan el mismo libro de instrucciones-? Pues rápidamente salió el conseller Gerardo Camps, y no para echar la culpa a Zapatero, sino para decir que se debe a que todo el mundo quiere venir aquí a trabajar (que Dios les pille confesados, que diría aquél).

Será eso, seguramente, y no la cantidad de gente dependiente del -ahora en recesión- sector del ladrillo que hay en esta comunidad. No obstante es en momentos como éste cuando hay que recordar "informaciones" como la de que la Copa América -y los 80 millones de euros que costó sólo que fuera a Valencia- iba a generar casi 50.000 nuevos puestos de trabajo, precisamente en
el periodo en que a la postre la Comunitat Valenciana ha marcado la peor cifra de desempleo del país. Confiemos mucho o no en la Encuesta de Población Activa, coincidiremos que al menos será para hacérselo mirar. Lo del empleo, me refiero, no lo de las mentiras que nos venden a diario, que también. Ya me cuentan si se enteran de algo.

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