06 julio 2007

Obispos

"El arzobispo de Valencia quiere una parroquia para los beatos mártires del 36. Las otras víctimas inocentes, maldecidas durante años por los jerarcas católicos cómplices de la represión franquista, ni siquiera tienen derecho a que bendigan una placa en las fosas comunes donde les quitaron la vida.

El Ayuntamiento, que pretendía cubrir esas fosas, calla y otorga a la Iglesia, para su templo, una zona destinada a uso escolar. Muy propio de la memoria histórica asimétrica y cruel de la que algunos hacen gala. Y el vicepresidente de la Conferencia Episcopal viene para informarnos de que bajo el yugo socialista estamos al borde del caos moral y político y que las nuevas leyes que reconocen derechos individuales atacan los fundamentos básicos de la fe.

La suya, se entiende."

Sigue en Obispos, la columna de María Lozano hoy en 20 Minutos.

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