27 mayo 2007

... pero acaba fatal.


A estas horas todavía no se ha hecho el recuento total de los votos, pero el triunfo del Partido Popular en la Comunitat Valenciana, candidatos imputados en casos de corrupción mediante, es inapelable. Sinceramente, no lo esperaba. Quizás es que la mayoría de la gente que me rodea -no todos- es gente más o menos ilustrada, inteligente y honesta, y me había hecho una falsa percepción de la realidad.

Quizás por eso no percibí que por acción (votándolos) u omisión (absteniéndose de votar a cualquier otro), la mayoría de los valencianos, alicantinos y castellonenses, son capaces de respaldar a gente que está, o ampara (para mí el mismo pecado), a imputados en casos de corrupción. Pues eso, principalmente (también que no les importe la pérdida de la identidad de su tierra, la destrucción de su territorio, la degradación de los servicios públicos, o que el futuro de sus hijos pase, en el mejor de los casos, por ser cameros o hacer camas a 650 € al mes), es lo que reflejan los resultados de las elecciones. Felicidades a los premiados. Mañana, más.

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