20 abril 2007

Y ahora, ¿qué?

Resulta que no hay viento para la America’s Cup, justo ahora, cuando ya estamos en el mapa y millones de ojos nos observan perplejos. ¿Cómo mover las elegantes velas por el nuevo puerto creado para disfrute de la élite y la curiosidad de los mortales? ¿Qué se puede hacer? Se han montado tantos saraos sin contenido y se han gastado nuestros cuartos en infraestructuras deportivas y urbanísticas –de uso exclusivo y excluyente– que apenas nos sorprende lo obvio: ¿era realmente Valencia el mejor emplazamiento para estas regatas?

Sigue la columna de María Lozano -Viento para todos- en la edición de hoy de 20 Minutos.

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