26 abril 2007

1984 a la valenciana

Soy amante de ir por libre. No suelo adherirme a colectivos para dar pasos en una u otra dirección. No digo que juntarse, unir fuerzas para lograr un objetivo común, no sea algo positivo; pero según para qué puede tener aspectos contraproducentes. Es ése el motivo por el que no me uno a colectivos políticos o sociales, porque mi experiencia me dice que en la sociedad, y especialmente en la dominada por aparatos conservadores, se ha conseguido proyectar una imagen negativa -inmerecida e interesada a todas luces- de las asociaciones ciudadanas.

Es obviamente algo paradójico, pues los partidos políticos que han conseguido que en nuestra sociedad individualista cualquier grupo ciudadano que exija un cambio o una mejora sea observado por el resto con recelo, son a su vez grupos de ciudadanos que muchas veces ocultan oscuros intereses. El caso es que, conociendo esta mecánica (que ya ha afectado a colectivos con toda la razón a su favor como Salvem El Cabanyal o Per l'Horta, por citar dos de los más conocidos), prefiero no dar el paso de unirme a movimientos que crea que puedan ser contraproducentes para las causas que defiendo, por positivo que me parezca su punto de partida. Es por ello que, por ejemplo, durante mucho tiempo no he dado ningún tipo de cobertura a la iniciativa Ja En Tenim Prou, que promovida por un importante número de figuras de la cultura de la Comunitat -casi diría que las más importantes-, tenía como fin la elaboración de una película para denunciar la mala gestión realizada por el PP en el territorio valenciano.

Sinceramente, pensaba y todavía pienso, que la iniciativa -con cuyo espíritu coincido plenamente- más que favorecer el conocimiento de esta mala gestión y el deseado cambio político en las próximas elecciones (pues al final la veríamos los que ya pensamos eso), tendía un nuevo argumento al PP para asumir ese papel de víctimas, ya no sólo de Zapatero y los catalanes, sino también de un grupúsculo de espías infiltrados en la Comunitat, quizás enviados por las dos amenazas ya mencionadas, para atentar contra la estabilidad de esta Comunidad y su objetivo de -como dice la letra de su himno- "ofrenar noves glòries a Espanya".

Por ese motivo no le di eco. No porque no confíe -pues no lo he visto- que todo lo que se diga en el documental no sea verdad; ni porque -más bien sería todo lo contrario- no considere que la gente que hay tras su elaboración y la que se ha adherido a su causa no sean muchos de los personajes más importantes de la escena cultural valenciana (marginados muchos por el actual gobierno en deferencia a Vicente Ramírez, Julio Tormo y Arévalo, lo cuál es otro vergonzoso debe del actual equipo de gobierno). Es porque creo que es preferible hacer ver a la gente, apelando a su inteligencia y con naturalidad, que simplemente abriendo los ojos a la realidad de todos los días es fácil darse cuenta de cómo el gobierno popular durante todos estos años, no sólo no nos ha beneficiado a la mayoría de los ciudadanos de a pie de ningún modo, sino que en muchos casos también nos ha perjudicado.

Se nota al ir de compras, al ir a los ambulatorios o llevar a los niños a las escuelas, al circular por el deteriorado asfalto de nuestras calles, al ver la degradación de los barrios o la desaparición de los montes, al sentir como nuestra Comunidad se ha convertido de modo acelerado en algo impersonal que ha perdido muchas de las señas de identidad que la hacían algo especial para convertirla en un parque de atracciones que se pasará de moda -si es que ahora lo está- antes de que nos hayamos dado cuenta.

Pero ahora hay algo más que sumar a esta realidad, y la película Ja En Tenim Prou ha propiciado la prueba más reciente: en la actual Comunitat Valenciana los ciudadanos no somos libres, ni para expresarnos, ni para recibir información. El Partido Popular ha solicitado a la Junta Electoral, y conseguido, que se prohíba la proyección del documental en centros sociales públicos. El motivo, que estamos en periodo electoral y el film, según ellos, ataca a una de la opciones -la del PP- en liza. Posiblemente, pero ni más ni menos que lo que hace todos los días la televisión pública valenciana respecto a todos los partidos de la oposición, aunque aquí la Junta Electoral no diga nada; y con la diferencia en su beneficio de que al contrario de RTVV, que está pagada por todos nosotros, esta iniciativa ciudadana es privada y libre.

Es la realidad que vivimos día a día en este particular 1984 que el PP tiene montado en la Comunitat. Una realidad a la que ciertamente, se hace necesario decir basta.


Para ver más vídeos de Ja En Tenim Prou podéis pinchar aquí.

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