05 enero 2007

Back for the attack

Desaparece uno unos días y el mundo se tambalea. Ahora, ya de vuelta, pocas reflexiones puedo arrojar sobre los dos sucesos más importantes acontecidos estos días que no se hayan dicho ya seguro que de un modo más certero. Por si hay alguna duda estos acontecimientos son la ejecución de Sadam Hussein y el atentado de ETA en Madrid. Del primero, al margen de mostrar mi repulsa tanto por la existencia de un nuevo país que ejecuta la pena capital, como por el modo en que lo hace (¿ésa es la democracia que los EEUU han exportado a Irak?), sólo puedo lamentar que haya servido para silenciar la voz del principal testigo de cientos de masacres que él mismo protagonizara con la complicidad de algunos gobiernos estadounidenses. Por ellas, ni él ni sus cómplices (y ahora ejecutores) ya nunca serán juzgados.

De lo segundo, constatar que ha propiciado que por primera vez aparezcan las siglas de la banda terrorista en estas páginas virtuales. Me propuse en la gestación de Testigo Accidental hablar de los acontecimientos y las medidas -sociales y políticas- que afectaran de un modo más directo a nuestra vida diaria; y ETA, al contrario de lo que algunos se empeñan en señalar (quizás para crear un "gran mal" al que sólo se pueda aplicar su "gran remedio") no me parece un problema que deba desplazar de la preocupación de los ciudadanos y de los políticos que les representan muchísimos temas que verdaderamente nos afectan. No obstante, el acontecimiento obliga, y no puedo más que mostrar mi desprecio por ese atajo de descerebrados, aunque especialmente por aquellos que ostentan su llamado brazo político, incapaces de mostrar la más mínima gallardía para condenar el atentado y defender, en su defecto, su supuesto papel de portavoces de una serie de ideas que, si no fueran acompañadas por la violencia, cualquier demócrata, aunque posiblemente no las compartiera, escucharía con toda seguridad.

Del resto de valoraciones, como dije al principio, otros se han ocupado mejor, y es importante no dejar de escucharles. Me fui unos días dejándoles con un vídeo de Iñaki Gabilondo y regreso ahora con otro, correspondiente a uno de sus recientes informativos, en el que analiza de modo certero lo sucedido tras el atentado. Desde mi punto de vista, es difícil explicar mejor la situación:



APUNTE
Pese a lo anterior, también he vuelto y me he encontrado con otras cosas que no cambian. Lo recoge Otro Mundo Es Posible en su entrada ¿Dónde está la diferencia entre las víctimas? y dice así:

"El Presidente de la Generalitat Valenciana, el popular Francisco Camps, anuncia hoy que tiene previsto recibir a los familiares [de Carlos Alonso Palate, víctima del último atentado de ETA] en cuanto regresen a Valencia de su viaje a Ecuador.

La Asociación de Víctimas del Metro del 3 de julio, seis meses después de la tragedia que segó la vida de 43 personas, en una concentración realizada ayer, critican y solicitan a Camps, que acceda a encontrarse con las familias de afectados. «Atrévase, tenga el valor de venir a reunirse con nosotros, a escuchar directamente nuestras voces y a mirarnos a los ojos»."

¿Se puede ser más cínico e hipócrita? ¿Nos merecemos este presidente los valencianos? Quizás sí. Este año hablarán las urnas.

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