02 marzo 2015

Francisco González Ledesma, en la memoria


Foto: Susana Alfonso
No tendría 20 años cuando me hice fan de Francisco González Ledesma. Mi madre me regaló una primera edición de Crónica sentimental en rojo que a saber de dónde sacaría —el libro llevaba un montón de tiempo publicado— y su lectura me dejó impresionado. Además, por si faltaba aliciente, cuando quise leer más de su autor, no encontré nada en las librerías, donde me miraban con cara de póquer cuando les preguntaba por él. Así pasaron los años hasta que, de repente, González Ledesma reapareció en primera plana, mientras un servidor completaba el jornal escribiendo donde le dejaban. Eso me brindó, en enero de 2008, la oportunidad de entrevistarle y compartir así unos momentos en los que interrogar por su vida a un hombre que fue, durante un tiempo, un pedacito de la mía. Hoy, cuando la noticia de su pérdida le devuelve a esas hojas de periódico que tanto le gustaba llenar, recupero aquella entrevista que me brindó un hombre estupendo y encantador. 

Ha vivido el anonimato, el éxito, el olvido, de nuevo el éxito... Las canas pueblan su cabello y las arrugas su rostro. Y esto, viéndolo de lejos, y relacionándolo con la crudeza de algunos pasajes de sus obras, puede llevarte a pensar que estará de vuelta de todo, que será inaccesible. Pero sólo hay que cruzar dos palabras con él para ver que no es así. La circunspección se torna alegría y su rostro, animado por la conversación y con la suma del brillo que cobran sus ojos al hablar con emoción de su profesión, le hacen parecer más joven de lo que es. Porque Francisco González Ledesma, a pesar de cargar a sus espaldas más de cuatrocientas obras, muchísimas de encargo y otras por pura vocación, todavía mantiene intactas las ganas de escribir. La excusa para la conversación fue su última obra publicada, Una Novela De Barrio, con la que ha recuperado a Méndez, su personaje más celebrado, y regresado a su género favorito, el negro. Pero fue también eso, una excusa para saber más de un autor que decidió escribir para contar la historia y las experiencias de sus vecinos más humildes, vecinos con los que parece sentirse todavía en deuda.

23 febrero 2015

Votar al PP sí es voto de castigo


Estimadas compañeras de la prensa.

Os escribo estas breves líneas porque, aunque el caso que motiva mi reacción se podría considerar aún aislado, la cercanía de varios comicios electorales me hace intuir que, si no estamos vigilantes y hacemos autocrítica, el error que lo protagoniza estaría a punto de extenderse y podríamos llevar a la ciudadanía a una confusión generalizada.

El error al que hago referencia lo cometía esta mañana Pepa Bueno en Hoy por hoy de la Cadena Ser, cuando, valorando unas encuestas electorales, calificaba el voto que los ciudadanos ofrecían a cualquier opción política que no fuera el Partido Popular o el PSOE como "voto de castigo". Pepa Bueno, seguramente despistada o víctima de los síntomas de un catarro o alguna molestia similar, no solo lo nombraba de pasada, sino que titulaba así su análisis, insistía sobre ello e interpelaba a sus contertulios al respecto de los motivos de ese "voto de castigo".

02 febrero 2015

La independència (no la llengua) és la cura

Canal 9? No, Mediterraneo TV divendres passat. 

El primer pas per a curar una malaltia és un bon diagnòstic. Un diagnòstic erroni també pot acabar curant, però les possibilitats de fer-ho són sens dubte més cares, penoses i escasses, mentre que les d'agreujar la malaltia i els seus símptomes es multipliquen. Expose açò —en el que imagine que totes coincidim— arran d'una malaltia que patim ací i que està sent mal diagnosticada des de fa molts mesos: la de la manca de mitjans de comunicació públics. I ho faig hui, el dia en què Los 40 Principales en Radio Valencia comencen a emetre dues hores de la seua programació en valencià. "Què tindrà a vore una cosa amb l'altra?", es preguntarà més d'una, i indirectament encertarà. La resposta és res. 

I açò és el fonamental. Perquè escoltar radiofórmula en valencià (caldrà estar a l'aguait per comprovar si la música que posen és també valencià o el seu fast food habitual), sentir i vore noticiaris en valencià, retransmissions de les nostres festes populars o la informació del temps en la nostra llengua, no és la funció exclusiva que caracteritza un mitjà de comunicació públic, com es porta dient des del tancament de RTVV des de determinats sectors amb interessos particulars i han assumit alguns polítics de baixa qualitat. Ho demostra este pas de Los 40 Principales, però també que des de fa mesos tres o quatre canals provincials de TDT emeten els seus noticiaris íntegrament en valencià, així com bona part sinó la pràctica totalitat de la producció pròpia, que inclou falles, xafardeig, l'oratge, etcètera. L'única cosa que fa falta és voluntat política, la subvenció corresponent al foment de la llengua en els mitjans privats que cap govern autonòmic valencià havia engegat fins ara i una normativa afinada per a posar-la en pràctica*.

14 octubre 2014

Twitter mató al buen periodista


Cuando alguien osa apuntar que el periodismo está en crisis, generalmente suele aparecer algún gurú diciendo que no es cierto; que o bien el periodismo siempre ha estado en crisis o bien está en una momento de transformación. Bueno, pues si no se nos permite decir que ese gurú miente, al menos que se nos permita matizar que —efectivamente— el periodismo se está transformando, pero definitivamente en algo más mediocre de lo que era.

Porque si la brillante idea de regalar los contenidos con la llegada de internet y la consiguiente pérdida masiva de ingresos de los medios (¿a qué lumbreras se le ocurrió semejante idea?) no hubiera hecho suficiente daño al periodismo, la estúpida fiebre de Twitter, parece haber llegado para rematarlo.

24 julio 2014

¿Policía? Llamo para denunciar un delito


Me lo estoy pensando, aunque creo que no hará falta, puesto que los que están planeando el delito están aireando sus planes en la prensa sin vergüenza alguna. Me refiero, por si no han caído en ello, al anuncio de la aprobación mañana de un remozado plan urbanístico con el que Rita Barberá y sus secuaces en el grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Valencia planean continuar derribando el barrio del Cabanyal en contra de la sentencia del Tribunal Supremo que ratifica definitivamente que lo que han hecho durante dos décadas es expoliarlo y que eso se ha acabado. Pero no, en contra de eso, del Tribunal Supremo y de su decisión que ampara el derecho de miles de ciudadanos —¿qué de miles?, de millones, de todos los ciudadanos a los que ampara la ley— Rita Barberá ha anunciado que mañana seguirá en sus trece, ahora delinquiendo abiertamente.

17 junio 2014

Ikea marca el nivel

Fabra, ligeramente atrasado respecto a sus competidores en el montaje de una silla. Foto: GVA
Es la tienda que hace 16 en España, si no contamos las varias que hay en las islas Baleares y Canarias. Las hay en el entorno de Madrid y Barcelona a tríos y también desde hace años en A Coruña, Zaragoza, Murcia, Jerez o Barakaldo. Sin embargo, la apertura de la primera tienda de la multinacional del mueble Ikea en Valencia ha sido tratada en el País Valenciano como todo un acontecimiento. Pero no solo por los seguidores freaks de la marca sueca (freak es lo menos que se puede decir de alguien que se confiesa seguidor de un fabricante de muebles en serie manufacturados en países como Vietnam o Bangladés), o por los consumidores de pocos recursos que creían que les seguía saliendo a cuenta ir a comprar muebles a tiendas a centenares de kilómetros antes que en las opciones de proximidad, sino por el gobierno valenciano.


09 junio 2014

'La Casta' ya tiene foto

Rita Barberá y Alberto Fabra no dudaron en acudir a retratarse con los suyos.
Tras las últimas elecciones europeas y el exitoso resultado de Podemos, poca gente quedará en España que aún no se habrá enterado de su existencia. Pero si Pablo Iglesias necesitara una fotografía para ilustrar a las mentes más inocentes sobre la existencia de 'la Casta' —esa amalgama de políticos apesebrados por la oligarquía para servir a sus intereses—, ya podría tirar mano de la que se hizo en Valencia el pasado sábado una buena representación de la misma.

Porque una foto de familia fue el colofón a la puesta de largo de la Fundación España Constitucional, que reúne a 34 exministros de los últimos gobiernos de España, pero ojo, desde algunos del último gobierno de Zapatero, hasta otros que se sentaban a departir los viernes con el mismísimo dictador Franco. Las únicas condiciones para formar parte del club,  "ser ex ministro de algún gobierno de la Corona (sic)" y no ostentar en la actualidad "cargo o función política alguna". Haber participado desde bien joven de la maquinaria franquista (Jaime Lamo de Espinosa), hacer política económica como consejero de una gran corporación (Abel Matutes, Jordi Sevilla, Eduardo Zaplana, Pío Cabanillas, Cristina Garmendia, Elena Salgado y un largo etcétera), o ambas cosas (como Rodolfo Martín Villa o Marcelino Oreja) no es, en cambio, impedimento alguno.